Canto a mi mismo
Canto a mi mismo bajo la catarata del Niágara que cae como un velo ante mis ojos,
en el umbral de la puerta,
en el último apeadero que se alza rústico en el bosque,
en las carreras de caballos,
en la romerÃa,
en el baile,
en el rodeo,
en el gran partido de base-ball…
Aquà estoy,
bebiendo alegremente con pÃcaros y parásitos.
Aquà estoy,
en el lagar de la sidra, probando la pulpa melosa y pardusca y chupando con una paja el jugo fermentado.
Aquà estoy,
pasando revista,
holgando en la playa,
discutiendo en el bar,
desgranando maÃz,
construyendo una casa…
Aquà estoy,
escuchando el gorjeo del sinsonte;
sus gritos,
su alboroto,
su llanto…
Aquà estoy,