Hojas de hierba
Hojas de hierba La furiosa tormenta atravesándome, yo temblando de pasión,
El juramento de ser inseparables y de estar juntos, de la mujer que me ama y a quien yo amo más que a mi vida, atándome a ese juramento,
¡Oh, todo lo arriesgo por ti!
¡Aniquilarme si es preciso!
¡Oh, tú y yo! ¿Qué nos importa lo que los otros hagan y piensen?
¿Qué es todo lo demás para nosotros? Gocémonos los dos y agotémonos, si asà tiene que ser).
Del Capitán, del piloto a quien entrego la nave,
Del General que me ordena, que ordena a todos y a quien pido permiso,
A veces apresurando el programa (demasiado tiempo me he demorado).
Del sexo, de la urdimbre y de la trama,
De la soledad, de la repetida zozobra,
De tanta gente cerca, pero no la persona que me hace falta,
Del suave deslizarse de unas manos sobre mi cuerpo, y de los dedos que penetran en mi cabello y en mi barba,
Del largo beso prolongado sobre la boca o el pecho,
De la estrecha presión que me embriaga a mà o a cualquier hombre, matándome de hartura,