Hojas de hierba
Hojas de hierba Ya se amontonan sobre mÃ,
Preveo demasiado, es más de lo que yo esperaba,
Siento que estoy muriéndome.
Apresúrate, garganta, canta por última vez,
Salúdame, saluda una vez más a los dÃas. Lanza el antiguo grito una vez más.
Doy eléctricos gritos, uso la atmósfera,
Miro al azar, absorbo cada cosa que veo,
Avanzo velozmente pero me detengo un instante,
Entrego extraños y secretos mensajes,
Dejo caer en el barro chispas ardientes y semillas etéreas,
Sin saberlo, fiel a un mandato, sin atreverme a discutirlo jamás,
Que los siglos de los siglos se encarguen de la germinación de las simientes,
Promulgo las anunciadas tareas a las tropas que vuelven de la guerra,
A las mujeres dejo como herencia ciertos secretos Ãntimos; su afecto hace que yo me entienda mejor,
Ofrezco mis problemas a los muchachos —no me demoro—, pongo a prueba la fuerza de su cerebro,
Asà paso: durante un breve tiempo soy locuaz, visible, contradictorio.
Después un eco melodioso que recogerá con pasión (la muerte me hace verdaderamente inmortal),