Hojas de hierba
Hojas de hierba Se echan a volar y describen ociosos círculos.
Creo en sus alados propósitos
Y reconozco en mí el rojo, el amarillo y el blanco,
Y pienso que el verde y el morado y el penacho son intencionales,
Y no llamo indigna a la tortuga porque no es otra cosa,
Y el grajo del monte que no ha estudiado nunca la escala, canta bastante bien para mí,
Y la mirada de la yegua baya hace que me avergüence de mi simpleza.
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En la noche fría el pato silvestre guía su bandada,
Grazna «Ya-Honk», y es como una invitación desde lo alto,
Los necios piensan que no tiene sentido, pero oyéndolo bien,
Sé que tiene su propósito y su lugar en el cielo de invierno.
El ciervo salvaje del norte, de agudos cascos, el gato al borde de la ventana, el perro de la pradera,
La lechigada que se prende de la marrana que gruñe,
La cría de la pava y la pava con las alas abiertas,