Hojas de hierba
Hojas de hierba Rueda la música, pero no desde el órgano,
La gente me rodea, pero no es la gente de mi casa.
Siempre la tierra virgen y sin arar,
Siempre los que comen y los que beben, siempre el sol naciente y poniente, siempre el aire y las incesantes mareas,
Siempre yo y mis vecinos, alentadores, malvados, reales,
Siempre la antigua, inexplicable pregunta, siempre esa espina en el pulgar, siempre ese ahínco de inquietudes y de sedes,
Siempre la burla hostil, hasta que descubrimos dónde se agazapa el astuto y lo hacemos salir,
Siempre el amor, siempre el sollozante fluir de la vida,
Siempre la venda bajo el mentón, siempre la caja de la muerte.
Siempre los que caminan con los ojos bajos buscando monedas en el suelo,
Exprimen su cerebro para aplacar la gula de su vientre,
Compran billetes, toman, venden, pero no van nunca a la fiesta,
Muchos sudan, aran, trillan y reciben en pago el desecho,