Hojas de hierba
Hojas de hierba Y unos pocos ociosos que reclaman para ellos el trigo.
Esta es la ciudad y yo soy uno de los ciudadanos,
Todo lo que interesa a los demás, me interesa a mÃ: la polÃtica, las guerras, los mercados, los diarios, las escuelas,
El intendente y el concejo, los bancos, las tarifas, los vapores, las fábricas, los tÃtulos, los fondos, los bienes inmuebles y muebles.
Los innumerables homúnculos que pululan con levitas y cuellos almidonados.
Sé muy bien quiénes son (sé que no son gusanos ni pulgas),
Reconozco esos dobles de mà mismo, el más superficial y el más endeble es, como yo, inmortal;
Lo que hago y lo que digo, ellos lo harán y lo dirán,
Los pensamientos que en mà se debaten se debaten en ellos.
Conozco perfectamente mà egoÃsmo,
Sé que mis versos son omnÃvoros, pero he de seguir escribiéndolos,
Y te llevaré, quienquiera que seas, a mi nivel.
Este canto mÃo no es una rutina,
Está hecho de bruscas preguntas que llegan lejos y que todo lo acercan;