De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel Supongo que será preferible que vaya a Southampton el miércoles, pasando por alguna estación, si es posible que no sea una gran estación de Londres: quiero decir que Vauxhall es mejor que Waterloo, etcétera. Así que consigue un carruaje para el trayecto por Londres. Por supuesto, sólo puedo viajar de dos maneras: ya sea en tercera clase, que huelga decir, querido Reggie, que me importa un comino; o en primera clase, en un compartimento reservado. No hace falta que te explique por qué: convendrás conmigo en que aunque puedo sentarme a mis anchas entre los pobres, no podría entre los ricos; para mí, entrar en un vagón de primera clase ocupado por otra gente sería espantoso; a ellos no les gustaría, y yo sabría que no les gusta. Eso me angustiaría, así que si puedes reservar un compartimento de primera clase para Southampton, hazlo.