De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel Espero que Leverson me entregue el dinero, y pueda disponer de él. Ahora son las doce y media, y al parecer todavía no lo ha entregado. ¡Es mi propio dinero, Reggie! ¡Se suponía que era el administrador! ¿Puedes imaginarte qué crueldad y qué fraude que intente robármelo? Estoy aprendiendo lecciones amargas. Con todo, si llega a desembuchar el dinero que aparentemente ha desfalcado, reserva un compartimento de primera clase con el nombre que elijas —mi nombre es señor Melmoth,[46] así que sea a este nombre—. Si el tren se detiene en Vauxhall, perfecto; si no, iré hasta Waterloo y simplemente entraré en el compartimento y bajaré las persianas.
Me han dicho que se sospecha que cruzaré el canal en el barco diurno hasta El Havre; es cierto, lo prefiero. No sabía que se supiera. Reserva por telegrama un camarote privado para el señor Melmoth; en El Havre seguro que puedo pasar la noche.