De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel He tenido noticias de mi esposa. Me manda fotografÃas de los niños —maravillosos con el cuello de Eton—, pero no me hace ninguna promesa de que vaya a permitirme verlos; dice que ella me verá, un par de veces al año, pero yo quiero a mis niños.[55] Es un castigo terrible, querido Robbie, y, ¡ay!, cuánto me lo merezco. Sin embargo, me hace sentir deshonrado y malvado, y no quiero sentir eso. Hazme llegar el Chronicle con regularidad. También escrÃbeme a menudo. Me sienta muy bien estar solo. Estoy trabajando. Querido Robbie, siempre tuyo,
OSCAR WILDE
Hôtel de la Plage,
Berneval-sur-Mer
[Finales de mayo o principios de junio de 1897]
Privado y confidencial
Estimado señor Davitt: