De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel Me han enviado un recorte de un periódico de Liverpool que afirma que pretende usted formular una pregunta acerca del trato a A.2.11 en la cárcel de Reading. Por supuesto, no sé si es verdad, pero espero sinceramente que de alguna manera se esté implicando usted en el asunto. Nadie sabe mejor que usted lo terrible que es la vida en una cárcel inglesa ni las crueldades que resultan de la estupidez de la burocracia y la ignorancia inmóvil de la centralización. Usted sufrió por lo que hizo otra persona.[57] Yo, más desafortunado en ese aspecto, por una vida de placer sin sentido y gran materialismo y una forma de existencia indigna de un artista, y todavía más indigna del hijo de mi madre. Pero ya sabe cómo es la vida carcelaria y que no exagero. Todo lo que declaro sobre el trato a A.2.11 es absolutamente cierto. No tengo nada que objetar a mi propio castigo, salvo que de momento es el que se impone a tipos mejores y más amables que yo. No siento ningún rencor, pero he aprendido a sentir compasión, y vale la pena aprenderlo, incluso si uno tiene que caminar con pesar por un patio durante dos años para aprenderlo.