De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel La comida suministrada a los presos es del todo inadecuada. En su mayoría es repulsiva. Toda ella es insuficiente. Cualquier preso padece hambre día y noche. Se pesa con cuidado cierta cantidad de comida, gramo a gramo, para cada preso. Apenas basta para sostener no la vida, exactamente, sino la existencia. Pero a uno le carcome siempre el dolor y la enfermedad del hambre.