De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel Estaba tan decepcionado por no haberte visto que me han permitido, como favor, escribirte esta carta. Te ruego que des recuerdos míos a cualquiera de mis amigos que pregunte por mí, y créeme, querido Robert, sinceramente tuyo,
OSCAR
23 de septiembre de 1896
Robbie sigue en el mar, con su hermano y su madre, que le ha alquilado una casa. Ella te manda amables mensajes diciendo que a menudo piensa en ti y reza por tu bienestar. Robbie sigue bien, dicen los doctores, pero sufre mucho por una dispepsia que le afecta al ánimo en extremo. Ya sabes cuánto piensa en ti y te quiere. Todavía parece muy enfermo. Se cortó el pelo muy corto cuando se encontraba peor, a causa de su debilidad continua, aún no le ha vuelto a crecer y lo tiene muy ralo. Eso le da un aspecto diferente. Le han hecho una fotografía que espero tener la oportunidad de enseñarte pronto. Se divierte leyendo a Dickens y se ha vuelto bastante entusiasta de Barnaby Rudge y Nuestro amigo común, etcétera. Simplemente sirven para divertirle sin cansarle.