De profundis
De profundis Ahora te darás cuenta, ¿no? Ahora tienes que ver que tu incapacidad de estar solo; tu naturaleza inexorable en su continua exigencia de la atención y el tiempo de los demás; tu carencia de la menor aptitud para la concentración intelectual sostenida; el desdichado accidente -porque quiero pensar que fue sólo eso-- de que no pudieras adquirir el «talante de Oxford» en materia intelectual, quiero decir no haber llegado nunca al juego airoso con las ideas, sino sólo a la violencia de la opinión; te darás cuenta de que todas esas cosas, combinadas con el hecho de tener pue stos tus deseos e intereses en la Vida y no en el Arte, eran tan destructivas para tu propio avance en la cultura como lo eran para mi trabajo de artista. Cuando comparo mi amistad contigo con la de hombres todavÃa más jóvenes, como John Gray y Pierre Lout's, me da vergüenza. Mi vida real, mi vida superior estaba con ellos y con personas como ellos.