El abanico de Lady Windermere

El abanico de Lady Windermere

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

LORD WINDERMERE.- ( Gravemente.) Es mejor de lo que parecía.

LADY WINDERMERE. - ¡Es mejor que yo!

LORD WINDERMERE.- ( Sonriendo y acariciándole los cabellos.) ¡No seas niña! Ella y tú pertenecéis a mundos distintos. En el tuyo, el mal nunca ha en-trado.

LADY WINDERMERE.- No digas eso, Arturo. El mundo es el mismo para todos, y el bien y el mal, y el pecado y la inocencia, se pasean por él cogidos de la mano. Cerrar los ojos a esa mitad de la vida, con la esperanza de poder vivir en sosiego, es como si nos cegásemos voluntariamente, a fin de caminar sin miedo por un terreno lleno de precipicios.

LORD WINDERMERE.- ( Llevándola cogida del talle.)

¿Por qué dices eso, amor mío.

LADY WINDERMERE. - Porque yo, que había cerrado los ojos a la vida, he estado al borde del precipicio. Y alguien, que nos había separado...

LORD WINDERMERE.- ¡Pero si nosotros no hemos estado nunca separados!

LADY WINDERMERE.- No debemos volver a estarlo. ¡Oh Arturo, no me quieras menos, y yo tendré en ti más confianza! Una confianza absoluta.  Vámonos fuera, al campo, donde estemos solos.

AUGUSTO. - ( Entrando.) ¡Arturo, me lo ha explicado todo! (LADY WINDERMERE le mira asustada. LORD WINDERMERE se estremece. LORD


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker