El abanico de Lady Windermere
El abanico de Lady Windermere ¿Quién es esa señora tan bien vestida que está hablando con Windermere?
DUMBY.- ¡No tengo la menor idea! Parece una edición de lujo de una de esas perversas novelas francesas para la exportación.
MISTRESS ERLYNNE.- Mire usted allà al pobre, Dumby, acaparado por lady Plymdale. Me han dicho que es horriblemente celosa. Él parece tener ni un pocas ganas de hablar conmigo esta noche.
Supongo que tendrá miedo de ella. Esas mujeres de cabellos pajizos suelen tener un carácter tremendo.
Bueno; ¿quiere usted que demos una vuelta de vals por el salón? (LORD WINDERMERE se muerde los labios y frunce el ceño.) AsÃ, lord Augusto rabiará de celo ¡Lord Augusto! ( Se acerca LORD AUGUSTO.) Lord Windermere se empeña en bailar conmigo el primero, y como está en su casa, no puedo decirle que no. Usted sabe que yo bailarÃa con usted de mucha mejor gana.
AUGUSTO.- ( Inclinándose.) ¡Ojalá fuera eso cierto, mistress Erlynne!
MISTRESS ERLYNNE.- De sobra lo sabe usted.
Usted es un hombre con el que se podrÃa bailar a través de la vida casi sin sentir.
AUGUSTO.- ( Poniéndose la mano sobre la pechera.)
¡Oh, gracias, gracias! ¡Es usted la más adorable de las mujeres!