El alma del hombre bajo el socialismo
El alma del hombre bajo el socialismo Justamente los peores dueños de esclavos fueron los que mejor los trataban, pues prevenían que el horror de este sistema fuera sentido en su totalidad por las víctimas y entendido por sus espectadores. Así mismo, en el actual estado de cosas en Inglaterra las personas que causan mayor daño son las que intentan hacer el mayor bien. A tal punto que tuvimos que asistir al espectáculo de educados hombres que habitan los barrios bajos de Londres y quienes tras haber estudiado seriamente el problema y conocían esa vida, se adelantaron y le imploraron a la comunidad restringir los impulsos altruistas, caritativos y benévolos, argumentando que dicha caridad desmoraliza. Eso es perfectamente cierto, la caridad crea una multiplicidad de pecados.
También podría decirse que es inmoral el uso de la propiedad privada para aliviar ese horrible mal provocado por esa misma institución. Esas acciones benéficas son inmorales e injustas.
Bajo el socialismo todo esto cambiaría radicalmente. No habría personas que vivan en fétidas guaridas cubiertos con harapos y procreando niños enfermizos con la piel del hambre pegada y sobreviviendo en medio de un ambiente absolutamente repulsivo. La seguridad de la sociedad no dependerá, como hasta hoy, del estado del tiempo. Si hay una helada no tendremos a cientos y miles de hombres sin trabajo vagando por las calles en la más absoluta miseria.
