El Amigo fiel

El Amigo fiel

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Bueno, me alegro de oír eso -dijo el molinero, dando una palmada en la espalda al pequeño Hans-, porque quiero que subas al molino en cuanto te vistas y arregles el tejado de mi granero.

El pobre pequeño Hans estaba deseando ir a trabajar en su jardín, pues hacía dos días que las flores estaban sin regar, pero no quería decir que no al molinero, puesto que era tan buen amigo suyo.

-¿Crees que faltaría a la amistad si dijera que estoy ocupado? -preguntó con voz vergonzosa y tímida. -

Bueno, en realidad -respondió el molinero- no me parece que sea mucho pedirte, teniendo en cuenta que te voy a dar mi carretilla, pero naturalmente, si tú dices que no, iré y lo haré yo.

-Oh, de ninguna manera! -exclamó el pequeño Hans.

Y saltó de la cama y se vistió y se fue al granero.

Trabajó allí todo el día, hasta la puesta del sol, y a la puesta del sol fue el molinero a ver cómo iba la cosa.

-Has arreglado ya el boquete del tejado, pequeño Hans? -gritó el molinero con voz jovial.

-Está arreglado del todo -respondió el pequeño Hans, bajando de la escalera.

-¡Ah -dijo el molinero-, no hay trabajo tan agradable como el trabajo que se hace por los demás!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker