El Crimen de lord Arthur Saville
El Crimen de lord Arthur Saville —Pues, dentro de algunos meses, Lord Arthur emprenderá un viaje…
—Naturalmente, el de su luna de miel.
—Y perderá un pariente.
—¡No será su hermana! —dijo Lady Jedburgh en tono plañidero.
—Desde luego que no —contestó Mr. Podgers—, un pariente lejano, simplemente.
—Bueno, he quedado horriblemente desilusionada —dijo Lady Windermere—. No podré contar absolutamente nada a Sybil mañana. Porque, hoy dÃa, nadie se preocupa ya de los parientes lejanos. Hace muchos años que pasaron de moda. No obstante, creo que deberÃa encargarse un vestido de seda negro; siempre está bien para ir a la iglesia. Y ahora, vamos a cenar. Seguramente han acabado con todo, pero aún podremos encontrar una taza de consomé caliente. François solÃa hacer en otros tiempos un caldo exquisito, pero ahora está tan preocupado con la polÃtica, que nunca me siento segura de él. ¡Pluguiera al cielo que el general Boulanger se estuviese quieto! Duquesa, estoy segura de que se siente usted fatigada.