El Crimen de lord Arthur Saville
El Crimen de lord Arthur Saville Como The Importance of being Earnest (que Alfonso Reyes ingeniosamente tradujo La importancia de ser Severo), El crimen de Lord Arthur Savile está con toda gracia más allá del Bien y del Mal. Se trata de la historia de un asesinato, pero el hecho se perpetra en un mundo que, por su misma frivolidad, no es menos real que el deliberadamente fantástico de Las Mil y Una Noches. Para acentuar este parecido cabrÃa agregar que todo el relato, que ocurre en un Londres onÃrico, comparable al de Stevenson y al de Chesterton, está regido por el concepto islámico del Destino. De igual manera que en sus comedias mundanas, Wilde nos presenta personajes estúpidos, pero su estupidez es epigramática, ya que son risueños disfraces del autor. Recordemos aquella gran señora a quien le muestran el mapa de Australia y que dice: «¡qué forma rara!», para agregar después, como comprendiendo: «Es que se trata de un paÃs muy joven.» El tema de El fantasma de Canterville pertenece a la novela gótica, pero, afortunadamente para el lector, el tratamiento no lo es. En este divertido relato, los americanos no toman en serio al fantasma, y ni los lectores ni Wilde toman en serio a los americanos. El prÃncipe feliz, El ruiseñor y la rosa y El gigante egoÃsta son cuentos de hadas, no concebidos a la manera genuina de Grimm, sino de un modo sentimental, que recuerda a Hans Christian Andersen, pero imbuidos de esa ironÃa melancólica que es atributo peculiar de Oscar Wilde.
