El Retrato de Dorian Gray

El Retrato de Dorian Gray

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al cabo de unos diez minutos Dorian se levantó y, echándose por los hombros una lujosa bata de lana de Cachemira con bordados en seda, entró en el cuarto de baño con suelo de ónice. El agua fresca lo despejó después de las muchas horas de sueño. Parecía haber olvidado lo sucedido el día anterior. Una vaga sensación de haber participado en alguna extraña tragedia se le pasó por la cabeza una o dos veces, pero con la irrealidad de un sueño.

En cuanto se hubo vestido, entró en la biblioteca y se sentó a tomar un ligero desayuno francés, servido sobre una mesita redonda, próxima a la ventana abierta. Hacía un día maravilloso. El aire tibio parecía cargado de especias. Una abeja entró por la ventana y zumbó alrededor del cuenco color azul con motivos de dragones que, lleno de rosas amarillas, tenía delante. Dorian se sintió perfectamente feliz.

De repente, su mirada se posó sobre el biombo situado delante del retrato y se estremeció.

—¿El señor tiene frío? —preguntó el ayuda de cámara, colocando una tortilla sobre la mesita—. ¿Cierro la ventana?

Dorian negó con un movimiento de cabeza.

—No tengo frío —murmuró.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker