El Retrato de Dorian Gray
El Retrato de Dorian Gray Suivant la phrase au pur contour,
S'enflent comme des gorges rondes
Que souléve un soupir d’amour.
L'esquif aborde et me dépose
Jetant son amarre au pilier,
Devant une façade rose,
Sur le marbre d’un escalier.
¡Qué versos exquisitos! Al leerlos se tenÃa la impresión de estar flotando por los verdes canales de la ciudad de color rosa y gris perla, sentado en una góndola negra con la proa de plata y unos cendales arrastrados por la brisa. Los versos mismos le parecÃan las rectas estelas azul turquesa que siguen al visitante cuando navega hacia el Lido. Los repentinos estallidos de color le recordaban los destellos de las palomas —la garganta de color ópalo e iris— que revolotean en torno al esbelto campanile acolmenado, o que pasean, con tranquila elegancia, entre los polvorientos arcos en penumbra. Recostándose, con los ojos semicerrados, Dorian repitió una y otra vez los versos:
«Devant une façade rose,
Sur le marbre d’un escalier».