El Retrato de Dorian Gray
El Retrato de Dorian Gray —¡Eres insoportable, Harry! Te burlas de todo y acto seguido imaginas las tragedias más espantosas. Siento habértelo contado. Me tiene sin cuidado lo que digas. Sé que he actuado bien. ¡Pobre Hetty! Cuando pasé a caballo esta mañana por delante de su granja, vi su rostro en la ventana, como un ramillete de jazmines. Vamos a no hablar más de ello, y no trates de convencerme de que mi primera buena acción en muchos años, el primer intento de autosacrificio de toda mi vida es en realidad otro pecado más. Quiero ser mejor. Voy a ser mejor. Cuéntame algo sobre ti. ¿Qué está pasando en Londres? Hace dÃas que no voy por el club.
—La gente sigue hablando de la desaparición del pobre Basil.
—Yo pensaba que ya se habrÃan cansado después de tanto tiempo —exclamó Dorian, sirviéndose un poco más de vino y frunciendo ligeramente el ceño.