El Retrato de Dorian Gray
El Retrato de Dorian Gray —No me rÃo, Dorian; al menos, no me rÃo de ti. Pero no debes decir la gran historia de amor de tu vida. Debes decir la primera. Siempre te querrán, y tú siempre estarás enamorado del amor. Una grande passion es el privilegio de quienes no tienen nada que hacer. Ésa es la única utilidad de las clases ociosas de un paÃs. No tengas miedo. Te están reservadas aventuras exquisitas. Esto no es más que el principio.
—¿Tan superficial me consideras? —exclamó Dorian Gray, muy dolido.
—No; te creo muy profundo.
—¿Qué quieres decir?
—Mi querido muchacho, las personas que sólo aman una vez en la vida son realmente las personas superficiales. A lo que ellos llaman su lealtad, y su fidelidad, yo lo llamo sopor de rutina o falta de imaginación. La fidelidad es a la vida de las emociones lo que la coherencia a la vida del intelecto: simplemente una confesión de fracaso. ¡Fidelidad! Tengo que analizarla algún dÃa. La pasión de la propiedad está en ella. Hay muchas cosas de las que nos desprenderÃamos si no tuviéramos miedo de que otros las recogieran. Pero no te quiero interrumpir. Sigue con tu historia.