El Retrato de Dorian Gray
El Retrato de Dorian Gray —Quisiera poder confiar yo mismo —dijo lord Henry, riendo—. Vamos, señor Gray, mi coche está ahà fuera, le puedo dejar en su casa. Hasta la vista, Basil. Ha sido una tarde interesantÃsima.
Cuando la puerta se cerró tras ellos el pintor se dejó caer en un sofá y apareció en su rostro una expresión de sufrimiento.