El secreto de la vida
El secreto de la vida GILBERT: Sí, alguien cuyo refinado recuerdo reverenciamos todos, que encandiló con su música a Proserpina y le hizo abandonar la campiña siciliana para que sus pies blancos agitaran, y no en vano, las prímulas de Cumnor, dijo que el verdadero objetivo de la crítica es ver el objeto como es en realidad. Pero es un error gravísimo y no reconoce la forma más perfecta de la crítica que, en esencia, es puramente subjetiva y busca revelar su propio secreto y no uno ajeno. Pues la crítica más elevada trata del arte no como algo expresivo sino puramente emocional.
ERNEST: ¿Y es así en realidad?