La Decadencia de la mentira
La Decadencia de la mentira Vivian.— Haz el favor de no interrumpir en mitad de una frase. «O contrae hábitos descuidados de exactitud, o da en frecuentar el trato de personas de edad y bien informadas. Ambas cosas son igualmente fatales para su imaginación, como de hecho serÃan fatales para la imaginación de cualquiera, y en poco tiempo desarrolla una facultad morbosa e insana de decir la verdad, comienza a verificar cuantas afirmaciones se hacen en su presencia, no vacila en contradecir a personas mucho más jóvenes que él, y a menudo acaba por escribir novelas tan coincidentes con la vida que es imposible aceptar su verosimilitud. No estamos describiendo un caso aislado. Es tan solo un ejemplo entre muchos; y si no acertamos a hacer algo para refrenar, o modificar al menos, nuestra monstruosa adoración de los hechos, el Arte quedará estéril y la belleza desaparecerá del mundo.