La Decadencia de la mentira
La Decadencia de la mentira Cyril.— Algo hay en lo que dices, y no cabe duda de que, por mucho que nos entretenga leer una novela puramente moderna, rara vez nos produce placer artístico releerla. Y quizá sea esa la mejor prueba en bruto de qué es literatura y qué no. Si no se disfruta con leer un libro una y otra vez, tanto daría no leerlo ninguna. Pero ¿tú qué dices del retorno a la Vida y la Naturaleza? Esa es la panacea que siempre nos están recomendando.
Vivian.— Te voy a leer lo que digo al respecto. El pasaje está más adelante en el artículo, pero te lo doy ya: «El grito popular de nuestro tiempo es: “¡Volvamos a la Vida y a la Naturaleza; ellas recrearán el Arte para nosotros, y harán correr la sangre roja por sus venas; ellas darán ligereza a sus pies y vigor a su mano!”. Pero erramos, ¡ay!, en nuestros amables y bienintencionados esfuerzos. La Naturaleza va siempre por detrás de la época. Y en cuanto a la Vida, es el disolvente que deshace el Arte, el enemigo que devasta su morada».
Cyril.— ¿Qué quieres decir con eso de que la Naturaleza va siempre por detrás de la época?