La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto JACK.—Mi apreciadÃsimo Algy, dudo que puedas entender mis verdaderas razones, pues eres sumamente frÃvolo. Cuando se desempeñan funciones de tutor, tiene uno que adoptar una actitud moral elevadÃsima en todas las ocasiones. Es una obligación hacerlo. Y como una actitud moral elevada en verdad es muy poco provechosa para la salud y la felicidad, con el propósito de poder venir a Londres he aparentado siempre que tenÃa un hermano menor llamado Ernesto, que vive en Albany, y que se mete en los lÃos más terribles. Esta es, mi apreciado Algy, toda la verdad, pura y sencilla.
ALGERNON.—A excepción de contadas ocasiones la verdad es pura, pero nunca sencilla. ¡La vida actual serÃa sumamente aburrida si la verdad fuera una u otra cosa, y la literatura actual, totalmente imposible!
JACK.—Eso no estarÃa del todo mal.
ALGERNON.—Apreciado amigo, no intentes hacer crÃtica literaria, pues eres un neófito en este campo. Permite que la hagan quienes no han estado en una universidad. ¡La hacen tan bien en los diarios!… Lo que tú eres es un verdadero bunburista. Eres uno de los bunburistas más sagaces que conozco.
JACK.—¿Qué pretendes decir?