La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto LADY BRACKNELL.—(severamente) Me imagino que los dos, si es necesario. Y en polÃtica ¿de qué lado está?
JACK.—Temo que en rigor de ninguno. Soy tan sólo liberal unionista del mantenimiento de la unión inglesa a ultranza, enemigo, por ende, de la autonomÃa irlandesa.
LADY BRACKNELL.—¡Oh! Eso le coloca entre los «tories». Cenan con I nosotros. O vienen a conversar por la noche, en todo caso. Ahora, abordemos cuestiones menores. ¿Sus padres viven?
JACK.—Ambos han muerto.
LADY BRACKNELL.—Perder a uno de los dos, señor Worthing, puede juzgarse como una desgracia; perder a ambos es como un descuido. ¿Quién era su padre? Indudablemente, un hombre con cierta riqueza. ¿Nació en lo que los periódicos radicales llaman el «reino de los negocios», o se habÃa encumbrado en el cÃrculo de la aristocracia?
JACK.—Temo no saberlo exactamente. La verdad es que aunque he manifestado que perdà a mi padre y a mi madre, lo más cercano a la realidad serÃa decir que, supuestamente, fueron ellos los que me perdieron a mÃ… En la actualidad no sé quién soy por mà nacimiento Fui… bueno, fui encontrado.
LADY BRACKNELL.—¡Encontrado!