La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto ALGERNON.—¡Oh! Sólo estoy un poco preocupado por ese desdichado de Bunbury.
JACK.—Si no eres prudente, tu querido amigo Bunbury te meterá en un serio lÃo un dÃa de éstos.
ALGERNON.—Me agradan los lÃos. Son las únicas cosas que jamás han sido serias.
JACK.—¡Oh! ¡Esas son estupideces! ¡Sólo dices estupideces!
Jack le observa enfadado y se retira del salón. Algernon enciende un cigarro, lee lo que ha escrito en el puño de su camisa y sonrÃe.