La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto SEÑORITA PRISM.—(levantándose) Tu tutor goza de una inmejorable salud, y su sensata conducta es muy loable en alguien tan joven como lo es él. No conozco a nadie que tenga un sentido tan alto del deber y de la responsabilidad.
CECILIA.—Me imagino que ésa debe ser la causa de que parezca tan aburrido cuando estamos los tres juntos.
SEÑORITA PRISM.—¡Cecilia! Me sorprendes. El señor Worthing ha tenido muchas tribulaciones asà su vida. La indolencia, la diversión y la ordinariez no tienen cabida en su conversación. Debes recordar la inquietud constante en que le tiene su hermano, ese infeliz joven.
CECILIA.—Me agradarÃa que el tÃo Jack permitiese a ese infeliz joven que viniese por aquà alguna vez. PodrÃamos ejercer una influencia en él, señorita Prism. Tengo la certeza de que usted lo harÃa. Usted sabe alemán y geologÃa, y cosas por el estilo que influyen considerablemente en un hombre.
Cecilia comienza a escribir en su diario.