La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto JACK.—¡Pobre Ernesto! TenÃa muchos defectos; pero es un golpe doloroso, muy doloroso,
CHASUBLE.—Muy doloroso, en efecto. ¿Estaba usted con él en sus últimos momentos?
JACK.—No. Ha muerto en el extranjero; en ParÃs, sÃ. Recibà anoche un telegrama del gerente del Gran Hotel.
CHASUBLE.—¿Indica la causa de la muerte?
JACK.—Un fuerte enfriamiento, según parece.
SEÑORITA PRISM.—Cada hombre recoge lo que siembra.
CHASUBLE.—(levantando la mano) Caridad, mi querida señorita Prism, caridad. Ninguno de nosotros es perfecto. Yo mismo tengo una debilidad especial por el juego de las damas. ¿Y el entierro tendrá lugar aqu�
JACK.—No. Parece ser que expresó el deseo de que le enterrasen en ParÃs.