Salome
Salome SOLDADO SEGUNDO:
—Es muy dado al vino el tetrarca. Lo tiene de tres clases. Uno, de la isla de Sanios,[2] purpúreo como el manto del César.
NARRABOTH:
—Yo no he visto nunca al César.
SOLDADO SEGUNDO:
—Tiene otro que le mandan de Chipre, y que es amarillo como el oro.
EL CAPADOCIO:
—Por el oro me perezco.
SOLDADO SEGUNDO:
—El tercero es de Sicilia, y como la sangre de rojo.
EL NUBIO:
—Los dioses de mi patria gustan de la sangre. Dos veces al año les ofrecemos en holocausto cincuenta mancebos y cien vÃrgenes, y puede que no estén satisfechos, pues aun se portan con nosotros duros y crueles.
EL CAPADOCIO: