Salome
Salome —En mi paÃs ya no hay dioses. Los han echado los romanos. Hay quien dice que se fueron huyendo a las montañas, mas yo no creo tal cosa. DÃas y noches enteras me pasé recorriendo las cañadas y nunca respondieron a mis voces. Yo creo que, o se han muerto, o han desaparecido de este mundo.
SOLDADO PRIMERO:
—Los judÃos adoran a un dios invisible.
EL CAPADOCIO:
—No comprendo cómo pueda ser eso.
SOLDADO PRIMERO:
—Es lo mismo que los que dicen creer en cosas que no alcanza a ver el hombre.
EL CAPADOCIO:
—Eso me parece completamente ridÃculo.
LA VOZ DE JOKANAAN (Desde la cisterna):
—Después de mà vendrá uno que es más fuerte que yo. Yo no soy digno ni de aflojarle las correas de sus sandalias. Cuando él venga se regocijará la tierra y se florecerán de lirios las ciudades devastadas. Cuando él venga verán la luz los ojos de los ciegos. Cuando él venga se abrirán las orejas de los sordos.
SOLDADO SEGUNDO: