Teleny
Teleny Numerosas pinturas, representando las más lascivas escenas, cubrÃan los muros de la gran sala, pues Bryancourt, dueño de una inmensa fortuna, pintaba sólo para su propio entretenimiento. Muchas de las escenas no pasaban de ser esbozos sin concluir, consecuencia de la versátil imaginación del autor, que no podÃa permanecer demasiado tiempo con un mismo tema, ni entretenerse demasiado con un mismo género de pintura.
En algunas de sus imitaciones de frescos libidinosos de Pompeya, habÃa intentado recoger los secretos del arte antiguo. Muchas de sus pinturas estaban ejecutadas con minucioso cuidado, y presentaban la impronta poderosa de un Leonardo Da Vinci; otras, en cambio, parecÃan pasteles de Greuze, o estaban ejecutadas con las delicadas tintas del pincel de un Watteau. Las carnaciones presentaban a veces los matices dorados de la escuela Veneciana, mientras que otras…
—Por favor, déjese de disquisiciones sobre los cuadros de Bryancourt, y hábleme de las escenas más realistas.