Teleny
Teleny —Cuando yo le hice esta misma pregunta, él alzó primeramente los hombros respondió riendo: «¿Nunca ha visto usted fantasmas?». Luego, cuando hubimos alcanzado un mayor grado de intimidad, me respondió: «¡Mi destino! ¡Qué horrible destino el mÃo!». Pero, reponiéndose de inmediato y frunciendo las cejas, añadió: «Non ci pensian».
—Un carácter sombrÃo y reconcentrado, sin duda.
—En absoluto. Sólo muy supersticioso, como lo son todos los artistas, según yo creo.
—¿TenÃa él es su mirada algún poder magnético?
—En lo que a mà concierne, ciertamente sÃ. Pero sus ojos no eran lo que podrÃan llamarse unos ojos hipnóticos: eran mucho más soñadores que penetrantes, pero con un poder de penetración tal, no obstante, que la primera vez que nuestras miradas se encontraron, los sentà hundirse hasta el fondo de mi corazón; y aunque su expresión no era excesivamente sensual, cada vez que él fijaba sus ojos en los mÃos, yo sentÃa hervir la sangre en mis venas.
—He oÃdo muchas veces decir que era admirablemente hermoso. ¿Es esto cierto? No habiendo podido verlo sino una vez…