Un marido ideal
Un marido ideal LADY CHILTERN. ––Pero ¿qué interpretación puede dársele?... ¡Oh! ¡Eso no! ¡Eso no! Si yo, en... un momento de crisis, le pedà ayuda, le dije que irÃa a verle... para que usted me aconsejara..., me guiara... ¡Oh!
¿Puede haber una mujer tan perversa que...? ¿Y se propone enviársela a mi marido? DÃgame lo que ocurrió.
DÃgame todo lo que ocurrió.
LORD GORING. ––Mistress Cheveley fue introducida en una habitación contigua a mi biblioteca sin que yo lo supiese. Creà que la persona que me estaba esperando en la habitación era usted. Vino Robert inesperadamente. Una silla o algo asà se cayó en el salón. Él entró allà a la fuerza y la descubrió. Tuvimos una escena terrible. Yo todavÃa creÃa que era usted. Él se marchó lleno de ira. Al final, mistress Cheveley se apoderó de su carta... No sé cómo ni cuándo.
LADY CHILTERN . ––¿A qué hora ocurrió eso?
LORD GORING. ––A las diez y media. Ahora me propongo que vayamos a Robert a decirle toda la verdad.