Un marido ideal
Un marido ideal Siente que es su deber. Él fue el primero en reconocerlo.
LORD GORING. ––Antes que perder su amor, Robert lo harÃa todo, hasta destrozar su carrera, como va a hacer ahora. Hace por usted un terrible sacrificio. Siga mi consejo, lady Chiltern, y no acepte ese sacrificio tan grande. Si lo hace, se arrepentirá amargamente. Los hombres y las mujeres no estamos hechos para aceptar tales sacrificios. No somos dignos de ellos. Además, Robert ya ha sido suficientemente castigado.
LADY CHILTERN . ––Los dos hemos sido castigados.Yo lo coloqué demasiado alto.
LORD GORING. –– (Con profundo sentimiento.) No le haga caer tan bajo ahora por esa razón. Si ha caÃ-
do de su altar, al menos no lo arroje al barro. El fracaso serÃa para Robert el barro de la vergüenza. Su pa-sión es el poder. Sin él lo perderÃa todo, hasta la capacidad para amar. En este momento la vida de su marido está en sus manos. No acabe con ella y con la de usted. (Entra sir Robert Chiltern.) SIR ROBERT CHILTERN. ––Gertrude, aquà está el borrador de mi carta. ¿Quieres leerlo?
LADY CHILTERN. ––Déjamela. (Sir Robert le da la carta. Ella la lee y después, con un gesto apasio-nado, la rompe.)
SIR ROBERT CHILTERN. ––¿Qué haces?