Un marido ideal
Un marido ideal VIZCONDE DE NANJAC. ––¡Me gusta comer! Soy muy inglés en todos mis gustos.
LADY BASILDON. ––Parece completamente inglés, vizconde, completamente inglés. (Salen. MÃster Montfor, un joven muy elegante, se aproxima a mistress Marchmont.) MÃSTER MONTFORD . ––¿Le gustarÃa ir a cenar, mistress Marchmont?
MISTRESS MARCHMONT. –– (Lánguidamente.) Gracias, mÃster Montford, nunca ceno. (Se levanta y lo coge del brazo.) Pero me sentaré junto a usted para observarlo.
MISTER MONTFORD. ––No me gusta que me observen cuando estoy comiendo.
MISTRESS MARCHMONT. Entonces observaré a cualquier otro.
MISTER MONTFORD. ––Eso me gustarÃa menos.
MISTRESS MARCHMONT. –– (En tono severo.) ¡Le ruego, mÃster Montford, que no me haga estas penosas escenas de celos en público! (Bajan las escaleras con los otros invitados, cruzándose con sir Robert Chiltem y mistress Cheveley, que ahora entran.)
SIR ROBERT CHILTERN . ––¿Va usted a ir a alguna de nuestras casas de campo antes de abandonar Inglaterra, mistress Cheveley?