Un marido ideal
Un marido ideal (Mabel ChÃltern es un ejemplo perfecto del tipo de belleza inglesa, el tipo flor de manzano. Tiene toda la fragancia y libertad de una flor. Sus cabellos son como rayos de sol, y su pequeña boca, con los labios entreabiertos, tiene una expresión expectante como la boca de un niño. Posee toda la fascinante tiranÃa de la juventud y el asombroso valor de la inocencia. A la gente de sano espÃritu no le recuerda en modo alguno una obra de arte. Pero ella es realmente como una estatuilla de Tanagra y le molestarÃa mucho que se lo diesen.)
LORD CAVERS HAM. ––Porque lleva una vida de holgazán.
MABEL CHILTERN. ––¿Cómo puede decir tal cosa? Da un paseo en coche por el Row a las diez de la mañana, va a la ópera tres veces por semana, se cambia de traje por lo menos cinco veces al dÃa y cena fu e-ra todas las noches durante la temporada. ¿Le llama usted a esto vida de holgazán?
LORD CAVERSHAM. –– (Mirándola con una amable expresión.) ¡Es usted una joven encantadora!
MABEL CHILTERN . ––¡Qué amable es usted al decir eso, lord Caversham! Venga a vernos con más frecuencia. Ya sabe usted que estamos en casa siempre los miércoles. ¡Y está usted tan bien con su estrella!