Un marido ideal

Un marido ideal

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando nos hemos herido nosotros mismos o nos han herido los demás, es cuando el amor debía venir a curarnos... ¿Para qué otra cosa es el amor? Todos los pecados, excepto el pecado contra él mismo, debía perdonarlos el amor. El amor verdadero debía perdonar todas las vidas, salvo las vidas sin amor. El amor de un hombre es así. Es más grande, mas humano que el de una mujer. Tú has hecho de mí un ídolo falso y yo no he tenido el valor de derribarlo, mostrándote mis heridas, contándote mis debilidades. Tenía miedo de perder tu amor, como ahora lo he perdido.Y así arruinaste anoche mi vida... ¡Sí, la arruinaste! Lo que esa mujer me pedía no era nada comparado con lo que me ofrecía. Me ofrecía seguridad, paz, tranquilidad. El pecado de mi juventud, que yo había creído olvidado, se alzó contra mí, horrible, espantoso, con sus manos apretándome el cuello. Pude haberlo matado para siempre, enviarlo a la tumba, destruirlo, quemar la única prueba que había contra mí. Tú lo impedis te. Nadie sino tú. Y ahora ante mí se cierne la desgracia, la ruina, la vergüenza, las burlas del mundo: me espera una vida solitaria y deshonrosa, y algún día una muerte solitaria y deshonrosa igualmente. ¡Que las mujeres no vuelvan a hacer ídolos de los hombres! ¡Que no los pongan en altares y se inclinen ante ellos o arruinarán otras vidas tan completamente como tú..., tú, a quien he amado ardientemente..., has arruinado la mía! (Sale de la habitación; lady Chiltern se precipita tras él, pero la puerta se cierra cuando ella la alcanza. Pálida, angustiada, se estremece como una planta en el agua. Sus manos, extendidas, parecen temblar en el aire como flores agitadas por el viento. Se derrumba por fin en un sofá y esconde el rostro entre las manos. Sus sollozos son como los de un niño.)


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker