Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia KELVIL.––He escrito sobre el tema de costumbre, lady Stutfield: sobre la pureza.
LADY STUTFIELD.––Ése debe de ser un tema muy interesante para escribir sobre él.
KELVIL.––Hoy dÃa es un tema de importancia mundial, lady Stutfield. Me propongo enviar a mis electores un escrito sobre el asunto antes que se reúna el Parlamento. Creo que las clases más pobres de este paÃs demuestran un gran deseo de poseer una ética muy elevada.
LADY STUTFIELD.––Eso es una buena cosa.
LADY CAROLINE.––¿Le parece a usted bien que las mujeres tomen parte en la polÃtica, mÃster Kettle?
SIR JOHN.––Kelvil, amor mÃo, Kelvil.
KELVIL.––La creciente influencia de las mujeres es algo alentador en nuestra vida polÃtica, lady Caroline. Las mujeres siempre están del lado de la moral, tanto pública como privada.
LADY STUTFIELD.––Es muy agradable oÃrle decir eso.
LADY HUNSTANTON.––¡Ah, sÃ! Las cualidades morales de la mujer... Ésa es una cosa importante.
Temo, Caroline, que el querido Lord Illingworth no valora adecuadamente las cualidades morales de las mujeres. (Entra Lord BlÃngworth.)
LADY STUTFIELD.––La gente dice que Lord Illingworth es muy malo, muy malo.