Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia ¿Por qué no pueden quedarse en su paÃs? Siempre se nos dice que aquello es el paraÃso de las mujeres.
LORD ILLINGWORTH.––Lo es, lady Caroline.Y por eso, como Eva, todas están ansiosas por salir de él.
LADY CAROLINE.––¿Quiénes son los padres de miss Worsley?
LORD ILLINGWORTH.––Las mujeres americanas son lo bastante inteligentes para ocultar a sus padres.
LADY HUNSTANTON.––Mi querido Lord IIlingworth, ¿qué quiere usted decir? Lady Worsley es huérfana, Caroline. Su padre fue un gran millonario o un filántropo, o ambas cosas, según creo, que recibió a mi hijo muy hospitalariamente cuando visitó Boston. No sé cómo hizo su dinero.
KELVIL.––Supongo que a base de las mercancÃas americanas.
LADY HUNSTANTON.––¿Cuáles son las mercancÃas americanas?
LORD ILLINGWORTH.––Las novelas americanas.
LADY HUNSTANTON.––¡Qué singular!... Bueno, provenga de donde provenga su gran fortuna, yo tengo en gran estima a miss Worsley. Viste extremadamente bien. Compra sus vestidos en ParÃs.
MISTRESS ALLONBY.––Se dice, lady Hunstanton, que cuando los americanos buenos mueren, van a ParÃs. LADY HUNSTANTON.––¿De veras? Y los americanos malos, cuando mueren, ¿adónde van?