Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia KELVIL.––Lord Illingworth es, desde luego, un hombre muy brillante, pero me parece que no tiene esa hermosa fe en la nobleza y la pureza de la vida que tan importante es en nuestro paÃs.
LADY STUTFIELD.––SÃ, es muy importante, ¿verdad?
KELVIL.––Me da la impresión de ser un hombre que no aprecia la belleza de nuestra vida doméstica inglesa. Se dirÃa que está influido por las erróneas ideas extranjeras sobre esa cuestión.
LADY STUTFIELD.––No hay nada, nada como la belleza de la vida doméstica, ¿verdad?
KELVIL.––Es el fundamento del sistema moral inglés, lady Stutfield. Sin ella nosotros serÃamos como nuestros vecinos.
LADY STUTFIELD.––Eso serÃa tan triste, ¿verdad?
KELVIL.––Temo que Lord Illingworth considere a la mujer como un simple juguete.Yo nunca la he considerado asÃ. La mujer es el apoyo intelectual del hombre, tanto en la vida pública como en la privada.
Sin ella olvidarÃamos nuestros verdaderos ideales. (Se sienta junto a lady Stutfield.) LADY STUTFIELD.––Estoy muy contenta de oÃrlo decir eso.
LADY CAROLINE.––¿Está usted casado, mÃster Kettle?
SIR JOHN.––Kelvil, querida, Kelvil.