Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia KELVIL.––Estoy casado, lady Caroline.
LADY CAROLINE.––¿Con hijos?
KELVIL.––SÃ.
LADY CAROLINE.––¿Cuántos?
KELVIL.––Ocho. (Lady Stuprield vuelve su atención hacia Lord Alfred.) LADY CAROLINE.––¿Mistress Kettle y los niños estarán en la playa supongo? (SirJohn se encoge de hombros.)
KELVIL––Mi esposa está en la playa con los niños, lady Carohne.
LADY CAROLINE.––¿Seguramente se unirá a ellos más tarde?
KELVIL.––Si mis compromisos públicos me lo permiten.
LADY CAROLINE.––SU vida pública debe de causar gran satisfacción a mistress Kettle.
SIR JOHN.––Kelvil, amor mÃo, Kelvil.
LADY STUTFIELD.–– (A Lord Alfred.) ¡Qué deliciosos son esos cigarrillos de boquilla dorada que tiene usted, Lord Alfred!
LORD ALFRED.––Son terriblemente caros. Sólo puedo comprarlos cuando tengo deudas.
LADY STUTFIELD.––Debe de ser terrible tener deudas, realmente terrible.
LORD ALFRED.––Hoy dÃa hay que tener una ocupación. Si no tuviese mis deudas, no sabrÃa en qué pensar. Todos mis amigos tienen deudas.