Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia LADY CAROLINE.––Con sus puntos de vista sobre la vida, me extraña que se haya casado.
MISTRESS ALLONBY.––A mà también.
LADY HUNSTANTON.––Mi querida niña, creo que es usted realmente feliz en su vida matrimonial, pero que le gusta ocultar a los, demás su felicidad.
MISTRESS ALLONBY.––Le aseguro que Ernest me causó una gran desilusión.
LADY HUNSTANTON.––¡Oh! Espero que no sea cierto, querida. Conocà muy bien a su madre. Era una Stratton, Caroline, una de las hijas de Lord Crowland.
LADY CAROLINE.––¿Victoria Sratton? La recuerdo perfectamente. Una mujer rubia, tonta y sin barbilla.
MISTRESS ALLONBY.––¡Ah! Ernest tenÃa barbilla. TenÃa una barbilla fuerte y cuadrada. Era demasiado cuadrada.
LADY STUTFIELD.––Pero ¿cree usted realmente que la barbilla de un hombre puede ser demasiado cuadrada?Yo pienso que un hombre debe ser muy fuerte y su barbilla muy cuadrada.
MISTRESS ALLONBY.––Entonces seguro que conocerÃa a Ernest, lady Stutfield. Pero debo decirle que carece de conversación.
LADY STUTFIELD.––Adoro a los hombres callados.
MISTRESS ALLONBY.––¡Oh! Ernest no es callado. Habla continuamente. Pero no tiene conversación.