Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia Ha tenido usted mucho éxito en ella, y ha sido muy admirada por las mejores personas. He olvidado lo que Lord Henry Weston dijo de usted...; pero fue un gran cumplido, y usted sabe que él es una autoridad en lo que a belleza se refiere.
HESTER.––¡Lord Henry Weston! Lo recuerdo, lady Hunstanton. Un hombre con una horrible sonrisa y un horrible pasado. Es invitado a todas partes. Ninguna reunión está completa sin él. ¿Qué hay de aquellas mujeres cuya vida destrozó? Son unas desgraciadas. No tienen nombre. Si usted las encontrase por la calle, volverÃa la cabeza. No lamento su castigo. Todas las mujeres que han pecado deben ser castigadas.
(Mistress Arbuthnot entra por la terraza envuelta en una capa y con un velo de encaje sobre la cabeza.
Oye las últimas palabras y se estremece.)
LADY HUNSTANTON.––¡Querida niña!