Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia LADY HÜNSTANTON.––¡Ah! Temo que anoche hacÃa demasiado calor para ella. Creo que ha habido truenos. O quizá fuera la música. ¡La música me hace sentirme tan romántica! Al menos me calma los nervios.
MISTRESS ALLONBY.––Hoy dÃa las dos cosas son lo mismo.
LADY HUNSTANTON.––Me alegro de no saber lo que ha querido usted decir, querida. Temo que sea algo malo. ¡Ah! ¡Qué bonita es esta habitación! ¿No es cierto que es bonita y antigua?
MiSTRESs ALLONBY.–– (Observando con sus lentes la habitación.) Parece enteramente el feliz hogar inglés.
LADY HUNSTANTON.––Ésa es la palabra justa, querida. Eso lo describe perfectamente. Se siente la buena influencia de su madre en todo lo que hay alrededor, Gerald.
MISTRESS ALLONBY.––Lord Ilhngworth dice que toda influencia es mala, pero que la buena influencia es la peor del mundo.
LADY HUNSTANTON.––Cuando Lord Illingworth conozca mejor a mistress Arbuthnot, cambiará de opinión. Ciertamente, debo traerlo aquÃ.
MISTRESS ALLONBY.––Me gustarÃa ver a Lord Illingworth en un feliz hogar inglés.