Cuentos completos
Cuentos completos —Oh, ¿eso es lo que sucede? —dijo sonriendo frialdad.
Durante diez segundos estuvo allÃ, en silencio; y ella esperaba, sintiendo las manos entrelazándose detrás de su cuello.
—Sà —dijo él al final—. Pobre Lapinova…
Se ajustó la corbata frente al espejo sobre la repisa de la chimenea.
—Cayó en una trampa —dijo—, murió.
Y se sentó a leer el periódico.
Ese fue el fin de este matrimonio.