El lector comun
El lector comun Así, al reiterar que nada, excepto un recipiente sencillo de barro se encuentra en primer plano, Defoe nos persuade para que veamos islas remotas y las soledades del alma humana. Al creer firmemente en la solidez del recipiente y su calidad terrena, ha sometido todos los demás elementos a su plan. Atándolo con sogas, le ha dado armonía al universo al completo. Y, ¿hay alguna razón, nos preguntamos al cerrar el libro, por la que la perspectiva que exige un recipiente sencillo de barro no debiera contentarnos, una vez la asimos, con la misma plenitud que el hombre mismo, en toda su esencia sublime, erguido contra un fondo de montañas accidentadas y océanos tumultuosos con estrellas ardiendo en el cielo?